No un complejo turístico: la ciudad de verdad

Puerto del Rosario es la capital de Fuerteventura y donde vive de verdad la mayor parte de la isla. Unos 40.000 habitantes, el puerto, el gobierno regional, el hospital, los principales colegios. Los turistas la pasan por alto casi por completo: la mayoría llega al aeropuerto, pasa directo por la FV-2 hacia Corralejo o Caleta y no vuelve. Eso es una oportunidad perdida.
La ciudad es lo bastante pequeña como para recorrerla a pie en un par de horas, pero tiene una profundidad que los complejos no tienen. Hay un puerto en activo con ferries a la España peninsular y a las demás islas, un par de museos decentes, una vibrante ruta de esculturas al aire libre, restaurantes a precios locales, tiendas reales que venden cosas que no son souvenirs y un buen mercado los sábados por la mañana en la Mercado de Abastos.
No es bonita como puede serlo un pueblo andaluz de postal. Es un puerto atlántico de trabajo: casas de azotea plana, avenidas con palmeras, unos pocos edificios coloniales en torno a la catedral, buques portacontenedores en la bahía. Pero pasa aquí un día y verás la Fuerteventura real que los complejos esconden.










