Dunas detrás, Atlántico delante

Flag Beach, o Playa de la Bandera, son tres kilómetros de arena fina y dorada en pleno Parque Natural de Corralejo, a tres o cuatro kilómetros al sur del pueblo. Las dunas quedan a la espalda y el Atlántico se abre de frente. De finales de primavera a otoño la estampa es siempre la misma: decenas de cometas en el aire.
La fama se la ha ganado el viento. Los alisios del noreste soplan aquí con una constancia difícil de encontrar en otros sitios, sobre todo de mayo a septiembre, y por la tarde suelen rondar fuerza 4 a 6. El fondo es de arena y se mantiene poco profundo los primeros cien metros, lo que da mucho margen a quien empieza, y la orientación noreste hace que el viento entre casi siempre lateral-onshore: justo lo que se necesita para progresar en kite.
No todo es para expertos. Por la mañana, sobre todo antes de las 11:00, el mar suele estar lo bastante tranquilo para bañarte sin viento o hacer snorkel. Y la playa es tan ancha que, aunque no practiques ningún deporte de viento, encuentras sitio para tumbarte sin que nadie te moleste incluso los días más ventosos.








