Tres cañones y doce hombres
El Cotillo fue puerto de trabajo mucho antes que pueblo surfero, y eso lo convirtió en objetivo. Los corsarios berberiscos, junto con ingleses y franceses, batieron la costa canaria durante siglos, y este fondeadero quedaba expuesto. El capitán general de Canarias ordenó levantar una torre, y las obras arrancaron en 1700 con diseño del ingeniero Claudio de L'Isle. Su nombre formal es torre de Nuestra Señora del Pilar y San Miguel, aunque no lo usa casi nadie: aquí es el castillo del Tostón, o directamente el castillo.
El diseño es compacto y práctico. Torre circular de dos niveles: almacén y polvorín abajo, alojamiento para una docena de hombres arriba y tres cañones de hierro en la azotea cubriendo la entrada al puerto. Sustituyó a una fortificación anterior en el mismo punto, el Rico Roque, levantada en los primeros años tras la conquista. La torre fue declarada monumento histórico de interés cultural en 1949 y desde entonces es de titularidad pública y está abierta a visitas.








