Cala rocosa en Playa de Garcey, con un gran arco natural excavado en el acantilado de tono claro y agua turquesa

Foto: Tony Hisgett (CC BY 2.0), vía Wikimedia Commons

Pájara, Fuerteventura

Playa de Garcey

Una playa salvaje del oeste, con mar peligroso y los restos de un naufragio de 1994

Playa de Garcey está en la costa oeste de Fuerteventura, en el municipio de Pájara, a unos 7 km al sur de Ajuy, y no es una playa para bañarse. Las corrientes son fuertes e imprevisibles y el oleaje golpea con fuerza: el mar aquí es realmente peligroso, y se recomienda no alejarse de la orilla y extremar las precauciones. Lo que atrae hasta aquí es el paisaje —arena y piedra oscuras al pie de altos acantilados— y los restos dispersos del SS American Star, el trasatlántico que encalló en esta playa en 1994.

El mar aquí es peligroso: léelo antes de ir

Playa de Garcey no es una playa de baño. Las fuentes que cubren este tramo de la costa oeste de Pájara coinciden en lo mismo: corrientes fuertes e imprevisibles, olas potentes y la advertencia repetida de no alejarse de la orilla y extremar las precauciones. No hay socorrista, no hay servicios y no hay nadie en varios kilómetros a la redonda que pueda ayudarte si algo sale mal.

Esto va primero porque todo lo demás de Garcey sí merece el viaje. Si quieres nadar en esta vertiente de la isla, no lo hagas: baja a la costa sur resguardada, a Costa Calma o Sotavento, y toma Garcey como un lugar para caminar, mirar y fotografiar.

Los surfistas y bodyboarders con experiencia son la excepción. Las mismas condiciones que la hacen peligrosa para un bañista la convierten en una ola seria, y aquí se celebra un campeonato anual de surf y bodyboard que reúne a más de un centenar de participantes. Eso es algo muy distinto de un chapuzón en familia, con otro material y otra preparación detrás.

El SS American Star

Restos oxidados del naufragio del SS American Star entre las olas de Playa de Garcey
Lo que queda del SS American Star, naufragado aquí en 1994 · Foto: Bengt Nyman (CC BY 2.0), Wikimedia Commons

Garcey es conocida sobre todo por ser el lugar donde acabó el SS American Star. El trasatlántico era remolcado de Grecia a Tailandia en enero de 1994 cuando se soltó del remolcador durante un temporal y encalló aquí el 18 de enero. La tripulación había sido evacuada en helicóptero el día anterior, así que no hubo víctimas.

Como hito no duró mucho. El mismo oleaje que hace peligrosa esta costa partió el casco en dos en unas 48 horas, y el mar se ha ido llevando el resto desde entonces. Ya en la década de 2020 el pecio se había desintegrado casi por completo y se ha convertido, de hecho, en un arrecife artificial.

Ajusta las expectativas. Las fotos del buque entero escorado frente a la playa tienen tres décadas. Lo que se ve hoy son restos de hierro oxidado dispersos entre la rompiente, y ni siquiera eso está siempre a la vista: depende de la marea y del oleaje. Es un lugar impresionante donde estar, pero visitas un escenario, no un barco.

La costa, el camino y qué llevar

El entorno es agreste incluso para lo que acostumbra la costa oeste: arena y piedra oscuras, altos acantilados a la espalda y, cerca, un arco natural horadado en la roca por el mismo oleaje que desmontó el barco. No hay edificación de ningún tipo: ni bar, ni baños, ni sombra, ni papeleras.

Garcey queda a unos 7 km al sur de Ajuy, al final de pistas de tierra que salen de las carreteras interiores. El propio Ajuy —arena negra, las cuevas de Caleta Negra y unos cuantos restaurantes de pescado sobre la bahía— es la pareja natural para la jornada y el último sitio donde comer o llenar la botella antes de seguir hacia el sur.

Ve bien preparado: agua, comida, protección solar, el depósito lleno y alguien que sepa dónde has ido. Hazlo con luz y sin prisas, mantente lejos del agua y no pises la roca mojada. En esta costa, la ola que llega más lejos que la anterior es la que pilla desprevenida a la gente.

¿Dónde está Playa de Garcey?

Preguntas frecuentes