Vista aérea de la bahía en herradura de Caleta de Fuste, con hoteles y bloques de apartamentos junto al litoral, una pequeña punta rocosa y la playa a lo largo de la orilla

Foto: Sebaso (CC BY-SA 4.0), vía Wikimedia Commons

Caleta de Fuste, Fuerteventura

Playa del Castillo

Una bahía en forma de herradura, con agua tranquila y poco profunda junto a una torre del siglo XVIII

Playa del Castillo es la curva de arena dorada de 700 metros que da forma a Caleta de Fuste, en la costa este de Fuerteventura. La bahía se cierra en herradura y absorbe el oleaje antes de que llegue a la orilla, de modo que el agua se mantiene somera y tranquila: es una de las playas más seguras de la isla para niños pequeños y para quienes no nadan con soltura. La torre defensiva del siglo XVIII que da nombre al lugar sigue en pie junto a la arena, y el aeropuerto queda a diez minutos por la FV-2.

Una bahía hecha para la calma

Playa del Castillo se extiende unos 700 metros frente a Caleta de Fuste y alcanza unos 40 metros de anchura en su punto más ancho. Lo determinante es su forma: la bahía se curva en herradura y sus brazos absorben el oleaje antes de que alcance la arena.

El resultado es un agua que se mantiene somera y en calma bastante lejos de la orilla, descrita de forma unánime como una de las más seguras para el baño en Fuerteventura. Para los peques que dan sus primeros pasos en el mar, o para quien no nada con confianza, hay pocas alternativas mejores en la isla, y ninguna tan cerca del aeropuerto.

Es una playa urbana, no una playa salvaje, y no lo disimula: hamacas, paseo marítimo y restaurantes justo detrás de la arena, y un mar que dentro de la bahía rara vez se altera. Si buscas el Atlántico bravo, la costa oeste está a una hora. Si lo que quieres es leer mientras los niños chapotean, esta es tu playa.

El castillo que da nombre a la playa

La torre baja y circular del extremo de la bahía es el Castillo de San Buenaventura, también llamado Castillo de Caleta de Fuste, y es el motivo de que tanto la playa como el propio núcleo —«El Castillo», como se le llama por aquí— se llamen así.

Se levantó hacia 1743 por orden del comandante general del archipiélago de la época, como defensa frente a los ataques que asolaban esta costa: navíos franceses e ingleses y corsarios berberiscos. La guarnición servía además de punto de alarma, para avisar al resto de la isla de que habían desembarcado. Fue declarado monumento histórico-artístico en 1949.

Es una construcción modesta —una torre vigía achaparrada, no una fortaleza—, pero es genuinamente del siglo XVIII y está tan cerca del agua que puedes acercarte descalzo desde la hamaca.

La vida del complejo alrededor de la bahía

Hamacas y sombrillas a lo largo del paseo marítimo de Playa del Castillo, en Caleta de Fuste
El paseo marítimo de Playa del Castillo · Foto: Patrick F (CC BY-SA 3.0), Wikimedia Commons

Todo en Caleta de Fuste gira en torno a esta playa. Un paseo marítimo recorre la parte trasera de la arena, con hamacas y sombrillas dispuestas a lo largo, restaurantes y bares mirando al mar, y el puerto deportivo en un extremo. Tiendas, hoteles y apartamentos quedan a pocos minutos a pie, hay campos de golf tierra adentro y el parque acuático Acua está dentro del propio complejo: material suficiente para llenar una semana sin coger el coche.

También es una base práctica, no solo un sitio para tomar el sol. Del puerto deportivo salen las excursiones en barco y trabajan los centros de buceo y de deportes náuticos, y la bahía resguardada es un buen lugar para probar el windsurf por primera vez antes de llevárselo a un rincón más ventoso de la isla.

El núcleo está en la FV-2, a unos 7 km al sur del aeropuerto de Fuerteventura: unos diez minutos en coche y uno de los traslados más cortos de la isla, algo que se agradece con niños pequeños tras un vuelo madrugador. Puerto del Rosario, la capital, queda unos quince minutos más al norte.

¿Dónde está Playa del Castillo?

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