Cómo llegar y el permiso que no puedes saltarte
Lobos es antes una reserva natural que una excursión, y las normas de acceso lo dejan claro. El Cabildo de Fuerteventura emite una autorización gratuita por visitante, que se publica unos días antes de cada fecha y está limitada a 400 personas diarias: 200 en el turno de mañana y 200 en el de tarde, de cuatro horas cada uno. Las navieras la comprueban en el muelle de Corralejo y sin ella no embarcas. En vacaciones escolares y semanas punta se agotan enseguida, así que ponte un recordatorio en lugar de confiar en la suerte.
La travesía es corta: unos quince minutos desde el puerto de Corralejo, con varias salidas de mañana y regresos a lo largo de la tarde. Algunos barcos tienen fondo de cristal, otros son ferries sencillos y unas cuantas empresas combinan el trayecto con una parada de snorkel. Sea cual sea el tuyo, apunta la hora de vuelta nada más desembarcar: el último barco es el último, y en el islote no se puede pernoctar.















