La entrada hundida del tubo volcánico de la Cueva del Llano, con el edificio del centro de visitantes al fondo, cerca de Villaverde

Foto: Frank Vincentz (CC BY-SA 3.0), vía Wikimedia Commons

Villaverde, Fuerteventura

Cueva del Llano

Uno de los tubos volcánicos más antiguos de Canarias y, por ahora, uno que no se puede recorrer.

La Cueva del Llano, junto a Villaverde en el norte de Fuerteventura, es un tubo volcánico formado por una erupción de la montaña Escanfraga hace, según las estimaciones, más de 690.000 años, y topografiado en unos 648 metros. Tiene peso científico: sus sedimentos conservan huesos de animales insulares extinguidos y alberga a Maiorerus randoi, un arácnido ciego que no existe en ningún otro lugar del planeta. El tubo está cerrado desde un desprendimiento en la boca y el centro de interpretación abre de forma intermitente: confirma antes de acercarte.

Actualmente cerrada

No hay forma amable de decirlo: el tubo volcánico está cerrado al público desde un desprendimiento en la entrada, y lleva así más de una década. Algunas informaciones vinculan además el cierre prolongado a un expediente ambiental sin resolver relacionado con una urbanización cercana, y no se ha anunciado ninguna fecha de reapertura. El centro de interpretación de la superficie ha abierto a ratos, en ocasiones de forma gratuita, pero es habitual que los visitantes se encuentren todo cerrado. Si vienes por la visita subterránea, llama antes a la red de museos de la isla.

Dicho esto, el sitio queda a un desvío corto de la carretera entre Corralejo y el interior, así que intentarlo cuesta poco si pasas cerca. Cuando el centro abre, la exposición explica cómo se formó el tubo y qué se ha encontrado dentro, y resulta más interesante de lo que suena. Lo que no se puede hacer ahora mismo es recorrer el túnel: las guías y los portales que todavía prometen una visita subterránea de 45 minutos están desactualizados.

Qué hay ahí abajo

El tubo lo excavó la lava procedente de la montaña Escanfraga y las estimaciones le atribuyen más de 690.000 años, algo notable porque los tubos volcánicos suelen colapsar o colmatarse en unas pocas decenas de miles. Las topografías han recorrido unos 648 metros de galería, de los cuales aproximadamente los primeros 400 a 450 estaban iluminados y acondicionados cuando había visitas. Con el tiempo el suelo se llenó de sedimento, y esas capas resultaron ser un archivo del clima de la isla y de su fauna desaparecida, con huesos de especies que ya no viven aquí.

El habitante más célebre es Maiorerus randoi, un pequeño arácnido ciego, emparentado con los opiliones más que con las arañas que tejen tela, conocido únicamente en esta cueva. Es una de las razones de su protección legal y también una de las razones por las que desde la conservación no se ha presionado para reabrir el túnel. A la cueva se le asocian murciélagos desde hace mucho, aunque sobre el estado actual de cualquier colonia no hay datos fiables publicados. Si lo que te atrae es la parte científica, el Museo Arqueológico de Betancuria cubre la prehistoria natural y humana de la isla y abre con regularidad.

Dónde alojarse cerca

La base más cercana a Cueva del Llano es Corralejo. Allí los propietarios publican alojamientos que contactas directamente, sin comisiones de reserva.

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¿Dónde está Cueva del Llano?

Preguntas frecuentes

La cueva en sí, no. El tubo volcánico está cerrado al público desde un desprendimiento en la boca y no se ha anunciado reapertura. El centro de interpretación de superficie abre de forma intermitente, así que llama antes: bastantes visitantes han hecho el viaje para encontrarse la verja cerrada.

Se han topografiado unos 648 metros, con el tramo final difícil incluso para especialistas. Cuando había visitas guiadas se recorrían aproximadamente los primeros 400 a 450 metros, iluminados y con pasarela.

Maiorerus randoi, un pequeño arácnido sin ojos, más próximo a los opiliones que a las arañas propiamente dichas. Es endémico de esta única cueva, lo que explica en buena parte su protección legal.

Villaverde y Lajares quedan a diez minutos de Corralejo y forman una buena ruta corta: las tiendas de artesanía y el mercadillo de los sábados en Lajares, la subida al volcán Calderón Hondo y seguir hasta El Cotillo a comer. Nada de eso depende de que un museo abra.