La ruta: distancia y dificultad
La ruta habitual empieza en el aparcamiento señalizado justo a las afueras de Lajares y sube suavemente por la ladera exterior del volcán antes de enlazar con el sendero del borde del cráter. En total son unos 5 km ida y vuelta, incluyendo un tramo bordeando parte del cráter, con unos 100 metros de desnivel acumulado; la mayoría de la gente lo hace en 45 minutos a una hora, menos si no se completa toda la vuelta.
El sendero está bien señalizado y no requiere trepar, pero el suelo es grava y roca volcánica suelta en algunos tramos, sobre todo cerca del borde, así que un buen calzado cerrado importa más de lo que sugiere la distancia: no es una ruta para chanclas. No hay sombra en ningún punto del recorrido, y el borde del cráter suele tener viento incluso cuando abajo, en el pueblo, está en calma, así que conviene llevar agua, protección solar y algo de abrigo para la cima aunque el día sea caluroso.
La recompensa es el propio cráter: una cuenca amplia, más o menos circular, de unos 70 metros de profundidad, con roca teñida de azufre visible en parte de la pared interior; una vista realmente imponente para una caminata tan corta, y una de las panorámicas más espectaculares de un volcán de cerca en toda la isla.








